Este 9 de mayo será un día para no olvidar, el tañido voraz de las balas asesinas truncaron los sueños de un gran hombre.

Mauricio Lezama Rengifo le entregó su vida a las artes visuales en el Departamento de Arauca.

Mauricio andaba armado solamente de una cámara fotográfica, instrumento que le sirvió de arma de paz y confidente para visibilizar los sueños de niños, jóvenes, víctimas de la violencia, estudiantes y comunidades indígenas.

Mauricio dejó un legado inmenso que estamos seguros no pasará desapercibido porque sus enseñanzas fueron el gran estandarte para alejar a las juventudes de vicios y del conflicto armado, propendiendo por un mejor aprovechamiento del tiempo libre.

Su ejercicio artístico data de muchos años, con las vicisitudes que implica trabajar por la cultura en la provincia donde como quijotes somos muchas veces solo soñadores, la mayoría de las veces con más desilusiones que triunfos.

En ese trágico momento era el Consejero Departamental de cine de Arauca y gestionaba el primer festival de cine de la región, alternando su labor con la producción de cine titulada “Mayo” paradójicamente cual si formara parte del guion en su mayoría alusivo a la violencia; Mauricio ofrenda su vida a las artes visuales para despertar el colectivo artístico del país y del mundo hasta la alfombra roja de Cannes donde con un sentido homenaje se le rindió homenaje a la memoria de este gran gestor cultural.

Mauricio respiraba y exhalaba arte, por sus venas corría el cine y la dramaturgia, sus gestiones personales lo llevaron a obtener una beca en cinematografía para montar un proyecto con víctimas del conflicto armado, yugo que ha azotado el llano por más de 40 años desde la toma de las guerrillas liberales hasta el fortalecimiento de grupos armados y residuales al margen de la ley.

Desde nuestra revista hacemos votos de solidaridad con la familia y amigos de este gran quijote de las artes visuales al cumplirse el segundo aniversario de su lamentable partida.

En la noche del 9 de mayo 8:00 p.m  sus amigos han dispuesto una velatón en la plazoleta de la alcaldía del municipio de Arauca para recordarlo y rememorar su gran legado.

¡Paz a sus restos Mauricio!..

El cine será siempre Lezama…