Por: Juan José Niño Ortiz
Director Revista CONCEPTO

Caño Cinaruco en tiempo de verano a su paso por sabanas araucanas
Regresamos nuevamente al afluente del Río Cinaruco esta vez remontamos unos 50 kilómetros su cauce en el legendario Raudal del Erika, en los predios ancestrales del Hato El Diamante hoy día Las Morochas de la Familia Guerrero Rojas. El panorama es completamente asolador. Está totalmente seco, erosionado y sedimentado. El voraz verano ha secado este importantísimo afluente que comparte Colombia con la hermana República de Venezuela y que le sirve sus aguas al imponente Orinoco.
De aquel caudal tánico y semi claro, rico en sustancias orgánicas y desovadero de infinidad de peces, así como proveedor de vida natural de aves, mamíferos y insectos ya no queda absolutamente nada.
ESTE ES EL CAÑO CINARUCO A FECHA 28 DE FEBRERO DE 2021
Solo se ve muerte por todos lados, osamentas de babillas, aves y unos charcos con sus aguas calientes donde dos o tres babillas luchan por sobrevivir.
El clamor es al unísono de emergencia (SOS) donde invitamos a los gobiernos local y departamental para que con sus maquinarias se canalice este caño donde tiene a pocos metros brotes de agua con el único fin de volver a traer a la vida esta importante despensa de vida y alimento.
Mapa ilustrativo de la ubicación del río que es compartido por dos naciones hermanas
Compartamos esta información para que llegue a más personas y entidades ambientales. Entre todos podemos recuperar este nicho de vida silvestre de nuestras sabanas araucanas.
Vista aérea del rio Cinaruco