Por: Luisa Fernanda Perez Castañeda

Reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad, el parque natural alberga más de 2.000 especies naturales registradas.

La Serranía del Chiribiquete es uno de los parques naturales más grandes del país; se ubica entre los departamentos de Guaviare y Caquetá, con una extensión superior a 4.2 millones de hectáreas, y está habitado por más de 2.000 especies.

Este lugar fue reconocido por la UNESCO como ‘Patrimonio Mundial Mixto’, dado que lo habitan cientos de comunidades indígenas aisladas y es considerado de gran valor para la humanidad.

La Serranía del Chiribiquete cuenta con cascadas, ríos, cuevas, lagunas, humedales y selvas, donde abunda la fauna y flora. Las especies vegetales albergan bosques inundables, afloramientos rocosos, sábanas de arena blanca y bosque de tierra firme.

Las investigaciones registran 2.138 especies de plantas únicas en el mundo; 410 de aves; 293 de mariposas; 30 de mamíferos; 78 de arácnidos y 216 de peces. De estas especies, 32 son catalogadas como nuevas.

Las formaciones geológicas que se pueden apreciar desde los aires son las más antiguas de todo el planeta, así también, son catalogados los petroglifos que adornan las grandes rocas que pintaron y siguen pintando grupos indígenas. Hasta hoy, se han registrado al rededor de 70.000.

Luego de ser considerado Patrimonio de la Humanidad se asumió que debía estar más protegido pero, lamentablemente, esto llevó a que las personas fueran por su cuenta y terminaran afectando el ecosistema.

La Serranía de Chiribiquete fue declarada Parque Nacional en 1989, por muchas décadas, el lugar se mantuvo en la clandestinidad por el aislamiento en que se encontraba, y por más de 30 años fue controlado por Pablo Escobar y también por la guerrilla de las FARC, estas últimas impedían su exploración.

La exposición mundial del territorio ha motivado la llegada de empresas ilegales que actualmente explotan y deforestan los bosques para la comercialización de madera, por eso es importante seguir velando para que esta reserva natural no se extinga.

Actualmente está totalmente prohibido el ecoturismo, es decir, actividades como el senderismo, las caminatas, las acampadas y demás, únicamente se permite el ingreso por medios aéreos a las 18 empresas autorizadas por el Gobierno para prestar el servicio de turismo aéreo sobre la Serranía.

Fuente: www.viveelmeta.com